Una reposición y una novedad

26.10.16


The Body Shop es una de esas marcas que siempre ha estado presente en mi rutina de cuidado facial, sobre todo gracias a mi madre. Cuando empecé a tener los problemas típicos de piel adolescente (piel grasa, acne, puntos negros...) me compró la limpiadora e hidratante de la linea de árbol de té que repuse durante años, hasta que empecé a interesarme un poco más por el cuidado facial y fui expandiendo un poco mis horizontes. Aún así, siempre hay un par de productos de la marca en mi rutina y hoy os quiero hablar de dos de ellos.


Manteca limpiadora de camomila: Después de haber probado este formato y el mismo producto en formato aceite tengo que decir que la manteca es mi favorita. Ambos funcionan bien, pero en mi opinión la manteca es más cómoda, dura más (a mí por lo menos me parece que hace falta menos producto) y es algo más efectivo. Es cierto que la textura no es tan "fina" y lujosa como otros productos similares de alta gama pero a mí me parece un muy bien producto para el precio que tiene. Además suelo preferir dejar las limpiadoras más lujosas con otro tipo de ingredientes y propiedades para la segunda limpieza; lo principal que busco de un desmaquillante es que retire todo el producto que llevo en el rostro sin que me reseque o irrite la piel, y este producto cumple exactamente eso.

Mascarilla purificante de carbon del Himalaya: Sí, lo admito: soy un desastre con las mascarillas. Las compro (no demasiadas por suerte), las uso una vez y a no ser que note maravillas se queda en el cajón olvidada hasta que me da por sacarla otra siglos después. Pues bien, con esta he notado maravillas. Quizá no tanto como maravillas, pero me gustó mucho mucho. Últimamente mi piel ha estado hecha un asco; he estado enferma y tomando antibióticos, estresada, comiendo de aquella manera... Así que cuando fui a reponer la manteca y vi las mascarillas me animé a probar la purificante, que es la que sin duda más falta me hacía. La textura es la típica de cualquier mascarilla de arcilla, con esa pinta tan poco sexy. Yo la aplico con las manos, pero probablemente sea mucho mejor si tenéis una brocha plana de lengua de gato para aplicarla. Se nota un efecto mentolado al aplicarlo, una de las pocas cosas que no me emociona demasiado pero también tengo que decir que hace que huela de maravilla. Al retirarla con agua templada y masajeando el rostro se nota una exfoliación que no es muy fuerte pero tampoco diría que es de las más suaves y aunque soy más partidaria de los exfoliantes químicos, tengo que decir que no me disgustó para nada. Una vez retirada la sensación en la piel es de limpieza profunda pero sin ningún tipo de tirantez y una mejora considerable en la textura de la piel. Sin duda ha conseguido que me interese en experimentar un poco más con mascarillas y no descarto para nada probar alguna más de la nueva linea de la firma.

1 comentario

  1. La mascarilla no la he probado pero la manteca la tengo ¡y la adoro! También he probado el aceite (los compré a la vez) y lo tengo aparcado, mientras que a la manteca le estoy dando buen tute.

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